El estado está entre los candidatos para albergar un nuevo campus nuclear de Estados Unidos y busca incluir la recuperación del lago en las conversaciones con Washington
Utah podría estar frente a una negociación que une dos temas de gran impacto para el estado: el futuro de la energía nuclear en Estados Unidos y la recuperación del Gran Lago Salado, que desde hace años enfrenta una grave crisis ambiental.
El estado está entre los candidatos para albergar un Nuclear Lifecycle Innovation Campus, un proyecto del Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE) destinado a modernizar la cadena nuclear del país. Mientras discute con el gobierno federal la posibilidad de recibir el complejo, las autoridades de Utah también quieren poner sobre la mesa una prioridad local: obtener más apoyo de Washington para salvar el Gran Lago Salado.
Según información publicada por The Salt Lake Tribune y Great Salt Lake Collaborative, funcionarios estatales sostienen que cualquier acuerdo relacionado con el proyecto nuclear debe generar beneficios concretos para Utah, y la recuperación del lago se encuentra entre las prioridades.
La posible instalación está siendo considerada en Tooele County, una región ubicada al oeste de Salt Lake City y próxima al Gran Lago Salado.
Un proyecto nuclear de grandes proporciones
El centro propuesto no sería simplemente una nueva planta de energía nuclear.
El Departamento de Energía busca crear instalaciones capaces de reunir diferentes etapas del ciclo del combustible nuclear, incluyendo actividades que podrían involucrar fabricación y enriquecimiento de combustible, procesamiento de combustible nuclear usado y gestión de residuos.

La iniciativa forma parte de los esfuerzos de Estados Unidos para ampliar su capacidad nuclear nacional y reducir la dependencia de proveedores extranjeros.
Utah, Tennessee, Oklahoma, Louisiana e Idaho están entre los estados que firmaron memorandos de entendimiento con el gobierno federal para continuar evaluando posibles ubicaciones para estos centros.
El gobernador de Utah, Spencer Cox, respalda la candidatura. El gobierno estatal sostiene que Tooele County cuenta con espacio, infraestructura y experiencia relacionada con proyectos de energía y seguridad nacional.
La propuesta también tiene un importante componente económico. Un proyecto de esta magnitud podría representar miles de empleos y miles de millones de dólares en inversiones para el estado.
Sin embargo, existe un aspecto que hace que la discusión sea especialmente delicada: la posible gestión y almacenamiento de materiales radiactivos y combustible nuclear usado.
¿Por qué preocupa tanto el Gran Lago Salado?

Mientras Utah evalúa el proyecto nuclear, el estado continúa intentando resolver una crisis que se ha desarrollado durante décadas.
En noviembre de 2022, el Gran Lago Salado alcanzó su nivel más bajo registrado. Temporadas posteriores con mayores niveles de nieve contribuyeron a una recuperación parcial, pero el problema está lejos de considerarse resuelto.
El lago depende del agua proveniente de los ríos y del deshielo de las montañas. A lo largo de las últimas décadas, una parte importante de este recurso también ha sido utilizada por ciudades, industrias y actividades agrícolas.
El resultado es un lago considerablemente más pequeño.
Y las consecuencias van mucho más allá de sus orillas.
El Gran Lago Salado es una importante zona de descanso y alimentación para millones de aves migratorias y desempeña un papel relevante en la economía y el equilibrio ambiental de la región. También contribuye al llamado lake-effect snow, un fenómeno que influye en la cantidad de nieve que reciben algunas zonas de Utah.
Otro problema aparece cuando el agua retrocede.
A medida que disminuye el nivel del lago, quedan expuestas áreas que anteriormente permanecían bajo el agua. El viento puede levantar partículas de ese suelo y transportarlas hacia comunidades cercanas. Investigaciones del U.S. Geological Survey han identificado metales contaminantes en muestras de polvo de la región, aumentando las preocupaciones sobre sus posibles efectos en la salud.
Great Salt Lake Septiembre 2011

Great Salt Lake Septiembre 2025

Utah ya intenta llevar más agua al lago
En los últimos años, el estado ha adoptado diferentes medidas para intentar revertir la situación.
En 2026, la Legislatura de Utah creó un programa de US$2,75 millones que permite el arrendamiento voluntario de agua utilizada en la agricultura para dirigirla hacia el Gran Lago Salado.
El estado también adquirió activos e importantes derechos de agua anteriormente relacionados con US Magnesium, con el objetivo de mantener una mayor cantidad de este recurso dentro del ecosistema.
Al mismo tiempo, Utah busca ampliar la participación del gobierno federal en los esfuerzos de recuperación.
Es precisamente en este contexto donde aparece la negociación relacionada con el nuevo centro nuclear.
Una negociación que genera debate
Para quienes respaldan la propuesta, Utah podría aprovechar una inversión federal de gran escala para fortalecer su economía, participar en la expansión de la energía nuclear estadounidense y, al mismo tiempo, conseguir recursos para enfrentar uno de sus mayores problemas ambientales.
Los críticos ven la situación de otra manera.
Organizaciones ambientales cuestionan si la recuperación del Gran Lago Salado debería estar vinculada a la posibilidad de recibir combustible nuclear usado o residuos radiactivos. Entre las preocupaciones se encuentran el transporte, el almacenamiento y los posibles impactos ambientales a largo plazo, especialmente considerando la proximidad del proyecto a la región del lago.
Por ahora, sin embargo, no existe un acuerdo definitivo ni está confirmado que Utah vaya a albergar el centro nuclear.
El memorando con el Departamento de Energía permite que las conversaciones continúen y que se evalúen posibles ubicaciones. Las cuestiones ambientales, regulatorias y de seguridad todavía tendrían que superar diferentes etapas antes de que un proyecto de esta magnitud pueda convertirse en realidad.
Lo que Utah está haciendo ahora es intentar establecer las condiciones bajo las cuales estaría dispuesto a avanzar.
Y en esa negociación, el Gran Lago Salado ha conseguido un lugar importante en la mesa.
Para el estado, la oportunidad nuclear podría representar empleos, inversiones y protagonismo en una industria que Washington pretende expandir. Para el lago, podría significar una nueva fuente de apoyo federal.
La pregunta que permanece es si ambos objetivos pueden avanzar juntos sin que la solución a una crisis ambiental genere un nuevo conjunto de riesgos para el futuro.
Fuentes: Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE), Gobierno de Utah, Legislatura de Utah, U.S. Geological Survey, Great Salt Lake Collaborative, The Salt Lake Tribune y Utah News Dispatch.
